El Gran Deseo de Dios
 
Introducción: Desde el principio de su creación el gran deseo de Dios ha sido que la raza humana: varones y mujeres pudiesen disfrutar de todas las cosas creadas. El no quiere que sólo pienses en el más allá y de lo hermoso que será vivir en el cielo (Apoc.21:1-4, 22:`1-5). El también quiere ...

que tú seas feliz, bendecido y prosperado en el más acá, es decir ahora en vida. Si el te ha traído aquí es por quiere mostrarte un camino mejor para tu bien y los tuyos.
1. Desde un principio. El quiso que Adán fuese prosperado o bendecido en todas las cosas (Gen 1:27-31), y a pesar de su desobediencia Dios siempre lo bendijo (Gen 4:25-26, 5: 1-5). También quiso esto para Noé y sus hijos (Gen 9:1-7), para Abraham y sus descendencia (Gen.12:1-3) (Isaac, Jacob y José) Todos ellos fueron prósperos a pesar de que algunas veces pecaron. También escogió a Moisés para sacar a Israel de la esclavitud en Egipto para que fuesen a la tierra prometida, que fluía leche y miel (Éxodo 3: 14-17). Luego Josué y todos los demás jueces y reyes (David y Salomón) Dios los amó tanto para que fuesen felices y prósperos, siempre y cuando le obedecieran. En muchos casos hizo que ellos también sufrieran y sus hijos también y las maldiciones y enfermedades vinieron sobre muchos de ellos por no obedecer a Dios (Isaías 1:2-9, Malaquías 3:6-12). Así que debemos cuidar en donde le estamos fallando a Dios y empezar a enmendar nuestros caminos y veremos como la bendición de Dios vendrá sobre nosotros.


2. Herederos del Nuevo Pacto. Desde Mateo hasta las cartas de los apóstoles hay diversos consejos y enseñanzas para que tú y yo ahora como el verdadero y único pueblo de Dios seamos felices aquí en la tierra mientras vivamos (Mateo 5:1-12, 17-20, 21-26, 27-32, SS). Nos enseña Jesús acerca de sus mandamientos, no se refiere a los mandamientos dados a Moisés para el pueblo Judío (Juan 1:17-18, 3:17-18, 15:6-14). Podemos pedir lo que queramos al Señor, fíjense que dice "pidan lo que quieran y se le concederá" (v.7. NVI). No solo la salvación de nuestras almas estará garantizada sino también las bendiciones sociales, familiares, espirituales y económicas (Rom. 8:32).


3. ¿Como disfrutar de estas ofertas de Dios? Escuchando, Obedeciendo, (practicando) sus consejos. Poniendo por obra lo que estamos aprendiendo, Tomándole la palabra a Dios, porque El nos reta. ¿No quisiera tu ser feliz mientras viva y que los tuyos también sean bendecidos? Empecemos realmente a caminar con Dios. No esperemos milagros sin haber hecho el esfuerzo aunque sea de orar y pedir a Dios. Y de no actuar de acuerdo a las leyes de Cristo (Romanos 2:5-13)

Conclusión: Desde un principio Dios siempre ha querido que seamos felices. Cristo también nos invita a ser felices aquí en el mas acá, mientras vivamos y en el mas allá cuando partamos de este mundo.