Amistad, Familia y Evangelismo

Autor: Pastor Angel Diaz

Introducción: Unos de los elementos claves para renovar, iniciar y fortalecer los lazos familiares y aun para el crecimiento de la iglesia es la amistad. Debemos ser mejores amigos. Amigos entre ...

los esposos-esposas, Amigos entre padres e hijos, amigos entre los hermanos de sangre, Amigos en la Iglesia, Amigos de los inconversos, Amigos de los Anglos, Indios, Chinos, amigos de todos. (Lucas 8:19-21)

1. Ser Amigos en la Familia. Si ya sabemos que nuestra familia estará con nosotros hasta el final de nuestros días, entonces porque no hacernos amigos de ellos, así como hemos sido amigos de los que no son familiares. Los amigos de la niñez, de la adolescencia, de la juventud y aun en la época adulta se quedan en el camino, pero la familia siempre será, estará allí, entonces porque no fomentar mejores relaciones familiares y de amistad entre ellos a pesar de lo que haya ocurrido en el pasado, porque no rescatar a la familia y no solo para ser sus amigos sino para que alcancen la  salvación de sus almas, que el objetivo de esta nueva amistad. Que sean transformados, cambiados, que miren la vida desde otro punto de vista. (Hech. 1:12-14).

2. Ser Amigos en la Iglesia. La familia de la iglesia a veces es temporal, porque no sabemos cuanto tiempo vamos a estar en el lugar donde vivimos. Pero también puede ser por mucho tiempo que vayamos a estar en la iglesia, quizás hasta que Cristo venga o hasta que muramos. Por lo tanto ¿por qué no ser aun mejores amigos que lo que hasta ahora hemos sido? Amigos no significa que vayamos estar visitando en las casas constantemente, esto puede ser aun peor y no muy recomendable (Prov.25:17). Ser amigos es estar pendiente y dispuesto a ayudar en tiempo de necesidad (Prov.17:17). Pero la mejor amistad en la Iglesia es congregarnos todas las veces que podamos para orar y estudiar juntos la palabra de Dios (Salmo 133:1). Triste es cuando hermanos se separan después de haber tenido una linda amistad, pero también queda la alegría y los recuerdos de los tiempos que se compartieron juntos y que serán perennes hasta la eternidad.

3. Siendo Amigos de todos. Si de verdad queremos alcanzar a mayor numero de personas para Cristo, para que sean salvas sus almas, para que asistan a la iglesia, entonces seamos amigos de ellos. No importa su condición social, económica, racial, religiosa, etc.; seamos amigos de todos y habrá más probabilidades de alcanzar almas para Cristo, aunque después tengamos que dejarlo algún día; pero se habrá salvado un alma que luego podrá ganar  a otra u  otras almas. (1a Cor.9:16-23)