¡Sed Agradecidos!
Introducción: Unas de las virtudes mas importantes y quizás crucial en la vida es la de ser agradecidos. No venimos solos a este mundo, no crecemos, ni vivimos, ni somos ...

lo que somos por meritos propios. Quizás ni nos merecemos lo que tenemos. Siempre habrá alguien a quien le debemos agradecer.


1. Desde el día de nuestro Nacimiento: Le debemos agradecer a nuestros padres (especialmente a nuestra madre) el haber sufrido durante 7 o 9 largos meses para traernos a este mundo y darnos así la vida, que muchos no lograron tener (Éxodo 20:12). Es el primer mandamiento con promesa. Este mandamiento es refrendado en el Nuevo Testamento o Pacto (Efesios 6:1-3). Queriendo confirmarnos Dios que en este mandamiento se conserva intacto la orden y la bendición de ser agradecidos a los padres que nos dieron la vida.


2. Con los que nos ayudaron a crecer. Quizás fue un tío, la abuela, el abuelo, hermano o hermana mayor que le ayudo a crecer, lo crió, lo animo a estudiar o le enseño un oficio. Lo ayudo en alguna dificultad, enfermedad, etc. Le debemos agradecimiento a estos seres queridos. También a los maestros (as) que nos enseñaron las primeras letras, que nos trataron como hijos(as). A amigos o familiar que nos ayudaron a venir a este país y a tener una vida mas holgada y productiva y sin padecer como otros (Romanos 13:7-8, 1ra Pedro 2:17).


3. Con los que te enseñaron el evangelio. Aun mas importante es agradecer a quien te llevo a conocer el evangelio, el plan de salvación, el haber llegado a tener conocimiento de la salvación de tu alma, que se preocuparon por llegar hasta ti,  te invitaron a una iglesia y hacerte entender que tienes vida eterna si recibes al Señor en tu corazón y sigues sus mandamientos (Juan 17:3) y también por los que te han alimentado y ayudado a crecer en tu vida espiritual (1ra Timoteo 5:16-20).Agradecer a los hermanos, iglesia que te ayudan.


4. Sobretodo a Dios y a Cristo: De que vale haber venido a este mundo, haber estudiado, haber trabajado, haber ganado mucho dinero, tener propiedades y perder el alma y la vida entera por la eternidad. Pues para eso vino Cristo y murió por ti y por mí. ¿Y que le estas dando tu a cambio? ¿Le estas dando honor y gloria? ¿Le estás agradecido? (Lucas.12:16-21)