Las Obras de la Ley y Las Obras de la Gracia
Introducción: Un verdadero creyente en Dios o cristiano  debe realizar acciones y no solamente quedarse con la simple fe en Dios (Santiago 2:14,19, 20, 26). No seas ...

 ?cristiano? de nombre o de apariencias. Eso es ser un cristiano muerto, frió, apático, sin vida, ni entusiasmo. Mejor dicho, no eres cristiano. Pero debemos diferenciar que clase de obras debemos realizar. ¿Las de la Ley o de la Gracia?


1. Las Obras de la Ley. Son  las leyes dadas por Dios a Moisés. Esto incluye el decálogo (los diez mandamientos (Deuteronomio 10:1-5), las demás leyes ceremoniales, sacrificiales, alimenticias, etc. escrito en un libro por Moisés (Deuteronomio.31:24-25)). Ejemplo: La ley sobre el Sábado: Ex.20:8,31:12-17, 35:2-3, Fiestas anuales: 34:18-20. Las ofrendas: Lev.2:1,3:1,5:15, Alimentos: 11:2, Comer Sangre: 17:10-14, Valor de las Personas: 27:1-7. Leprosos: Números 5:1-5, Nazareos: 6:1-8.


2. Las Obras de la Gracia: Muchos cristianos creen que solamente la fe en Cristo es suficiente para ser salvo. Y eso es verdad. Pero la fe exige obras. Demanda acción. Es inconcebible que un buen creyente no haga buenas obras o no haga nada. Es un cristiano muerto, frió, mediocre. La fe es como el fuego, empieza pequeño pero luego se hace grande, inmenso. Es como una semilla (Marcos 4:30-32) ¿Cuales obras debemos realizar? Primeramente los mandamientos dados por Jesucristo (1ra Juan 2:3-4). ¿Pero cuales mandamientos? ¿Los dados por  Moisés?, NO. Los dados por Cristo (Mateo. 5:17) Algunos dados a Moisés (Lucas. 18:18-23). El primero y segundo mandamiento (Marcos 12:28-31= Deuteronomio.6:5, Lev.19:13-18) Ofrendas y diezmos (Mat.23:23, 1ra Corintios. 16:2). Nuevos Mandamientos: Evangelizar (Marcos.16:15-16), Desarrollar los talentos (Mat.25:28-30, Juan 15:8,6), Congregarse (Hebreos.10:25), etc.


Conclusión: Si Usted piensa que ser cristiano es solamente creer en Dios  y estar muy tranquilo en casa y no hacer nada, esta completamente equivocado. Eso es una idea del Diablo. Eso es tener una fe vacía, muerta, sin fruto. Ponte a sembrar desde ya y recibirás tu recompensa justa (Apocalipsis 20:12-15, Efesios 2:8-10).